viernes, 27 de febrero de 2009

La Tarde de los Autobuses


No suelo hablar demasiado de las averías de los trenes de Renfe o FGC, normalmente porque no tengo nada que decir o no los he presenciado así que no puedo decir gran cosa al respecto. En el caso de hoy es diferente, porque me ha pillado a mí de por medio y por eso voy a poder contar en primera persona qué pasa cuando cae una catenaria (o eso se rumoreaba entre la muchedumbre) entre Rubí y Terrassa. Hoy podría hacer un Gente del Tren, pero debería hablar de muchísima gente. Si eso otro rato.

En estas que salgo de clase a las 18:30 porque hemos terminado antes de hora, así que me he cogido una bici del Ambicia't de Terrassa para bajar rápido y llegar a casa un tren antes. Así, gano tiempo.

Me he cruzado la ciudad lo rápido que me han dejado los inútiles frenos traseros de la bici, que tenían la pastilla totalmente inservible; he tenido que bajar la calle de la Font Vella (la cuesta, además) con el freno puesto todo el rato. Curiosa calle la de Font Vella. Es el primer caso de calle patrocinada que veo en todo el mundo. Sí, es broma, realmente supongo que se llamaba así mucho antes que se inventara el agua mineral; pero va bien para echarse unas risas.

En eso que dejo la bici en el aparcamiento de los FGC y me meto rápido en la estación cuando veo varias personas de pie ante la pantalla de horarios, leyendo atónitas que por causas ajenas estaba el servicio suspendido. De puta madre, ¿no? Además, delante de las canceladoras había un cartel oficial diciendo que no accediéramos a los andenes.

Tardo tres minutos en ver a un revisor, que nos informa que ya han llamado a autocares privados a que cubran el recorrido entre Terrassa y Rubí y se suponía que estaban en ello. Salgo fuera. Casualmente, afuera; personalidades del Excmo. Ayuntamiento están dando la bienvenida a dos autobuses urbanos ecológicos o algo por el estilo.

Salgo afuera a las 18:45 y ya debíamos ser unas cincuenta personas esperando. Mientras los autocares van llegando, la tensión se apodera del ambiente y empiezan a saltar las primeras chispas entre gente frustrada y el único revisor que había afuera, al que yo quiero proclamar Santo Mártir de Egara por el increíble aguante que ha tenido con algunos elementos cuya mente subdesarrollada no comprendía que él no era un mago y que él no podía hacer nada para hacer llegar esos autocares antes; más que mantenernos informados vía teléfono móvil. Hay tráfico y punto (todos sabemos cómo se ponen Rubí y Terrassa en hora punta). A todo esto, alguna que otra persona ha emigrado y ha tomado un taxi, otros han ido a la estación de Renfe (a ver si va a ser peor el remedio que la enfermedad...)

Tres cuartos de hora más tarde, ya de noche ha aparecido el primer autocar, cargado de personas que venían de Rubí y ha parado después nosotros, viviéndose unos empujones más propios de la cola del concierto de Metallica que no de pillar un autocar. Por supuesto, yo también he empujado, quería llegar cuanto antes. He tenido suerte y he podido entrar con las otras 54 personas que hemos ocupado finalmente el autocar después que hayan echado a algunos que han llegado tarde.

Sin más dilación, hemos arrancado. El trayecto se me ha hecho excesivamente lento, quizá porque hemos ido por la autopista y no por la carretera de Les Fonts, que a esas horas suele ser una increíble consecución de coches aparcados uno detrás de otro durante siete kilómetros en ambos sentidos de la marcha. Me ha sorprendido que el autocar no parara en Les Fonts, alguien se habrá llevado un chasco.

Ya en Rubí, me he fijado que la luna parecía eclipsada, una cosa muy rara. No tenía ni idea de que hoy hubiera eclipse de luna así que probablemente yo vaya bastante errado. Pero bueno, mientras tanto he podido pensar, luego hablo de mis reflexiones. Por fin, hemos llegado a Rubí, nos han dejado algo lejos de donde esperaba la gente que salía de la estación. He pasado por delante de la multitud, cuatro veces más de gente de la que había en Terrassa conmigo. He hecho fotos con el móvil y todo para enseñarlo en casa, no era algo caótico (había policías y todo) pero sí que había muchísima gente.

Reflexiones de autocar:
1) Hay gente que se cree con derecho de avasallar a un informador por la cara. Para uno que había, ¡mejor cuidarlo, joder!
2) Los autocares (al menos los nuevos) deberían llevar GPS por ley, no puede ser que un chófer no conozca los sitios a los que va por urgencia.
3) Los FGC cada vez se parecen más a los Cercanías de Renfe y eso me preocupa sobremanera. La semana pasada se averió un tren en Sant Cugat que me dejó tirado en el andén de Rubí durante 30 minutos y cada pocos días vienen con retrasos de hasta 5 minutos. Antes no fallaban tanto. ¿Qué está pasando?
4) Aunque los FGC nos dejan tirados, siempre tenemos una pantalla de horarios con las horas ajustadas y con otras informaciones de interés. Me consuela que al menos no nos dejen tirados de la mano de Enzo.

[CANCIÓN DEL DÍA = "The Messenjah" de P.O.D. incluída en el álbum "Satellite".]

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si uno no puede fiarse de los FGC, ya no nos queda nada en que confiar en Catalunya.

En relación al eclipse, he estado mirando un poco, y el último eclipse fue el 9 de febrero. Aquí hay un calendario de eclipses para 2009. Debía de ser la contaminación...

Daniel Alarcón dijo...

Muchas gracias, Anónimo por tu comentario. Debió ser cosa mía, googleé ayer un poco por la noche y no vi nada de eclipses, así que simplemente, la luna estaba creciendo raro. Es lo que tiene no ser astrónomo. En referencia a los FGC, me sabe mal todo esto porque como tú dices, eran una referencia de buen funcionamiento y fiabilidad en Catalunya. Digo "eran".

¡Saludos!

Sóc rubinenc! dijo...

lo q viste ayer no era un eclipse, era q se veía Venus. Te lo explica este video de "El temps"
http://www.tv3.cat/videos/1052579/El-temps-vespre-27022009

Daniel Alarcón dijo...

Gracias por el link, paisano!