viernes, 20 de mayo de 2011

La Semana en Que Empezó La Revolución (o no)

En los días previos al 15 de Mayo, vi varias veces en el Facebook eventos llamando a las movilizaciones para ese domingo. Pasé de ellas y pensé que se reunirían cuatro personas, los Mossos d'Esquadra los hostiarían de lo lindo y volverían a casa con algún otro moratón y el lunes sería otro día. Como siempre que hago predicciones, me equivoqué de medio a medio.

Esta es una de esas semanas en las que sabes que estás presenciando la Historia; que lo que tus hijos leerán en sus libros será lo que estás viendo por la tele en este preciso instante. Pero todavía está por verse si esta semana merecerá entrar en los libros de Historia o se quedará en cuatro chascarrillos en Twitter.

De momento, ya hay algo ganado; que es que ya no podemos decir que "este país está dormido"; y ya podemos mirar con menos envidia las revueltas sucedidas en Grecia o en Francia el año pasado, o las locuras estudiantiles sucedidas en Londres hace unos meses. Algo es algo... Pero yo me pregunto, qué sucederá el lunes, pasadas las elecciones? Es ahí donde está la clave. Si las movilizaciones continúan más allá del domingo, el esfuerzo habrá valido la pena. Si no, el PPSOE nos hará creer que no ha sido más que una maniobra de los partidos pequeños para arañar votos.

Veo un gran problema en todo esto, y es la divergencia de discursos. El juntar a personas tan heterogéneas conlleva mezclar discursos heterogéneos que hacen que, de momento, el mensaje a transmitir sea bastante débil e inconcreto. He visto de todo por internet y en los medios, desde peticiones de III República, cambios al sistema electoral, derrocar a Zapatero, nacionalizar bancos, "acabar con el sistema financiero" (con muchas comillas).

Si me preguntas a mí (que tampoco es que sea un experto en nada, es una opinión), los pasos a seguir por los "indignados" de Madrid, Barcelona y demás ciudades inmediatamente pasado viernes serían los siguientes:
Sábado 21: Pasarse la decisión de la Junta Electoral Central por el Arco de Triunfo. Un inciso

[Los días de reflexión son una de esas reminiscencias del siglo XX, como el correo postal o el teletexto, que Internet se ha ocupado de eliminar. Hoy día, las redes sociales (especialmente Twitter) van petadas de información electoral los sábados pre-elecciones, y entre muchos ya es costumbre ver los sondeos del Periòdic d'Andorra que sí puede publicar sondeos electorales. Con lo cual, a la mierda la jornada de reflexión].

Domingo 22: Como en la fórmula 1, "wait and see".
Lunes 23 al Domingo 29: Añadir adeptos. Si yo estuviera en paro también habría ido, pero tengo exámenes para los que estudiar y clases a las que asistir sin suspender.
A partir del Lunes 30: Consensuar unas reclamaciones comunes.
Y a partir de ahí, que Dios (o su conciencia) los ampare.

Ya sea para acabar con el bipartidismo, para eliminar los cargos de confianza, para acabar con la monarquía, para despolitizar la alta justicia, para revocar leyes impopulares hasta cierto punto mediante ILP's, para crear un partido político que lleve la revolución de abajo a arriba, para impedir la astronómica subida de los precios universitarios, para abrir el grifo de los créditos, para nacionalizar bancos ya quebrados... que esta semana sirva para algo.

3 comentarios:

Fatelux dijo...

Muy interesante tu reflexión y muy de acuerdo en muchos puntos. El problema de estas movilizaciones es que nunca sabes desde donde nacen y con que fin. La ley D´Hont es una petardada y se demuestra elección tras elección que es un fracaso, pero ningun partido mayoritario la va a cambiar porque les interesa.
El resto de asuntos, como la banca, el paro o el favoritismo político o enchufísmo es algo que continurá mientras gobiernen los de siempre y finalmente se recupere la economía.
Si empieza una revolución que se a de verdad y con un objetivo claro y con una cabeza o cabezas visibles, si no, pues será una protesta facebukera más y que quedará como anecdótica.

Un saludete desde Afganistán, amigo, donde no somos ajenos a lo que pasa en casa.

Ander dijo...

Yo también opino de manera parecida, un movimiento que intenta ser tan heterogéneo (progresistas y conservadores, creyentes y ateos, dice su manifiesto) no puede seguir adelante.

No estoy de acuerdo con todas sus propuestas (http://democraciarealya.es/?page_id=234), pero esto es MUCHO MEJOR que quedarse quieto y no hacer nada. Yo voy a ir a la concentración de Bilbao.

También estoy de acuerdo con Fatelux ¿Qué tal en el país más subdesarrollado del mundo?

Fatelux dijo...

Ander, lo primero, un saludo desde el tercer mundo. hay que estar aqui para verlo. En mi puesto tengo la oportunidad de jugarme el pescuezo y salir de la base en contadas ocasiones y en el primer viaje hasta una de las bases avanzadas pasé por varios pueblos y por nuestra ciudad Qala-i-naw y la verdad que te sorprende la miseria y como puede vivir la gente así. Pero al menos nosotros, los españoles somos respetados aqui porque hemos sido los únicos que hacemos cosas por esta gente, en lo que se refiere a infraestructuras y ayuda humanitaria. Esta tierra es muy dura y lo pero es ver los niños y las condiciones en las que están, yo que tengo hijos pequeños lo sufro particularmente. Hace poco tuvimos la suerte de operar a una niña de peritonitis y salvarle la vida in extremis, aunque la vida que le espera, quién sabe lo dura que será, sobre todo siendo mujer, en fin no voy a explayarme más, pero esto es muy jodido.

Un saludo compañeros¡¡¡¡